Un motor de búsqueda, también llamado “buscador”, en palabras simples un motor de búsqueda o buscar es una inmensa base de datos con información acerca del contenido de los sitios que integran la web.

Actualmente los buscadores son una parte importante de Internet, ya que le entregan al usuario los sitios web o información que más se aproxima a sus términos de búsqueda. La mayoría utilizamos algún motor de búsqueda para ingresar algún sitio web, por lo que podemos considerar esta práctica como una actividad habitual en los usuarios de Internet.

Sin embargo pocos analizamos las políticas de privacidad o términos de uso de estos servicios, y no sabemos a ciencia cierta qué es lo que estamos aceptando o accediendo.

A pesar de todo, existen ciertas concesiones que no se toman en cuenta al momento de utilizar estas plataformas. Por ejemplo, Google recibe cientos de millones de consultas al día, lo cual lo posiciona como el buscador más utilizado, pero además de este servicio, contempla un gran volumen de servicios gratuitos que ofrece a los usuarios con el único requisito de tener una cuenta con ellos; es en este momento cuando cedemos muchos derechos y permisos a la compañía y el buscador consigue tener el acceso a toda nuestra información. Esto no es exclusivo de Google, otros buscadores como Yahoo! también lo hacen; sin dejar atrás a las redes sociales.

Al momento de crear una cuenta en cualquiera de estos servicios, es requisito indispensable aceptar la política de privacidad, en la cual se pone a disposición de la empresa la información proporcionada a través de los datos personales introducidos en los formularios de alta, además de información que se obtiene a través de sus algoritmos donde pueden conocer nuestros hábitos de navegación, como: que páginas visitamos, que anuncios vemos, además de obtener nuestro IP, características de nuestros equipos de cómputo, ubicación, si nos conectamos con dispositivo móvil, nuestros horarios de conexión, etc.; en fin, una serie de información de la cual no tenemos conocimiento, pues en realidad son pocos los que leemos dichas políticas, además de ser un requisito aceptarlas para poder hacer uso de dichos servicios.

El problema que esto genera es que todos estos datos que almacenan las empresas de navegación son posteriormente compartidos con terceros, o bien para mejorar “nuestra navegación” o para temas publicitarios; lo que puede entenderse como una invasión a nuestra privacidad y en algunos casos una violación a nuestros derechos.

Al consultar temas como conductas sancionadas, garantías y propiedad intelectual podemos darnos cuenta que sus políticas parecen un tanto ambiguas y poco protegen los derechos de los usuarios, por ejemplo: en el caso de propiedad intelectual, tanto Google como Yahoo! Indican que todo lo compartido por el usuario a través de cualquiera de sus servicios le dan derechos a la compañía para hacer uso de dicha información, además utilizar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivadas, etc., aunque en teoría sigues siendo el dueño, cedes derechos a la compañía.

En el caso de las garantías, ninguna de las dos compañías a las que hacemos mención en este post; otorgan garantía alguna de sus servicios, ni de seguridad ni de soporte; se deslindan de responsabilidad alguna. Siendo solo Google que reconoce que en algunos países los usuarios tiene derechos, sin embargo tiene ciertas limitaciones.

Sin embargo, es relevante destacar que las malas conductas de los usuarios podrán ser sancionadas por parte de la compañía, siendo en algunos casos incluso indemnizarlas por daños.

Como usuarios es importante conocer conceptos tan importantes como garantías, sanciones o propiedad intelectual, pues es también nuestra responsabilidad saber qué derechos estamos cediendo, cuales son nuestra obligación como usuarios y cómo podemos revocar o modificar estos permisos.